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Tras años de depresión, negatividad e inseguridades, ella aprendió a usar el maquillaje como una manera de resaltar sus facciones en vez de ocultarlas.
Tras años de depresión, negatividad e inseguridades, ella aprendió a usar el maquillaje como una manera de resaltar sus facciones en vez de ocultarlas.
Lesly Marlene Chavez
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La belleza de la edad es saber vivir

Note que al oír la palabra “envejeciendo”, no te acomplejaste; al contrario, mantuviste tu postura y la cabeza en alto. Observó que tus ojos desbordan un vigor nunca antes visto en ti. Tu aura es azul y representa la paz que se encuentra en la resiliencia. Me compartes que no actúas como viejita porque no te sientes así, y esa seguridad que irradias a tus 65 años me lo confirma.

Las dos versiones que existen de ti no son la joven y la señora; son cuando vivías a través del pensamiento de alguien más, y ahora qué priorizas tu bienestar.

Tú eras la Ricitos de Oro, a quien todos chuleaban. Tenías tu pelo largo como la cantante Lucero. No obstante, los cumplidos nunca lograron penetrar en tu mente como lo hicieron los comentarios negativos que venían de ella, con quien creciste y compartes sangre. Le diste un poder que la hacía más fuerte que una enemiga; ella consiguió que tu misma fueras tu mayor adversaria.

Aseguras que los sueños eran para ti simplemente fantasías, ya que enfrentabas cosas más allá de la baja autoestima provocada por la envidia que te rodeaba, la pobreza y el hambre. Pero nunca realmente dejaste de soñar. 

Cuando eras chiquita, tus ojos brillaban cada vez que veían a la tía Josefina. Deseabas ser igual que ella. Admirabas cómo, a pesar de no ser adinerada, su porte y su estilo de vestir, parecido al de Jackie Onassis, la hacían la mujer más elegante del vecindario. 

Gracias a la tía Josefina, tu interés por arreglarte se desarrolló. Allá por Parral, la niña hiperactiva que eras empezó a habituar el salón de belleza de la esquina. A los 16 años, decidiste formarte en cosmetología, con la idea de lograr hacer que las personas se sintiesen hermosas, aunque tú no te veías de esa manera.

Tras años de depresión, negatividad e inseguridades, ella aprendió a usar el maquillaje como una manera de resaltar sus facciones en vez de ocultarlas. (Lesly Marlene Chavez)

Tu pasión era maquillarte, pero terminabas haciéndolo para satisfacer una versión idealista que cumpliera las expectativas de los demás en vez de las tuyas.

Pero todo cambió cuando tu nieto y tu hermano, dos de las personas que más amabas, fallecieron; no tenías fuerzas ni esperanza. Lloraste hasta que tu cuerpo dejara de producir lágrimas. 

La falta de comunicación con tus hijos fue la gota que derramó el vaso y terminaste completamente destruida. Nada te había envejecido tanto por dentro como lo hizo el duelo y la depresión. Solías vivir para los demás, pero tras tus pérdidas sentiste un gran vacío que te convirtió en alguien sin un “porqué” para seguir adelante, en alguien que simplemente vivía por vivir.

Tu corazón se desmoronaba al ver que el teléfono no sonaba y el silencio reinaba en tu casa. Entonces, fuiste a terapia y elegiste la segunda de las dos opciones que se te presentaron: ahogarte en lastima o buscar el beneficio de esta tribulación.

El hecho de que nadie pensara en ti te obligó a empezar a enfocarte en ti. Te entrenaste a dejar de darle a la gente el poder de hundir tu autoestima. Fijaste límites, para que finalmente te convirtieras en la persona más importante en tu vida. Comprendiste que probablemente cargues con la depresión hasta el último día y eso está bien, siempre y cuando no dejes que te controle, te consuma o te defina. 

Has conseguido la paz interior y te encuentras en tu mejor momento a los 65 años, pues te has convertido en lo que siempre anhelaste ser, tú misma.

Su pasión por el maquillaje y la belleza son una herramienta terapéutica y la fuente de empoderamiento. (Lesly Marlene Chavez)

En este momento de autorrealización, maquillarte ha dejado de ser una actividad de puro hábito o una forma de ocultar tus heridas. El maquillaje se transformó en una herramienta terapéutica y la fuente de tu empoderamiento. Ahora si gozas el proceso de arreglarte. Utilizas la palabra “bella” para describirte, algo que nunca decías ni mucho menos te considerabas de joven.

Claro, a veces sientes un golpe de inseguridad cuando miras tus canas y arrugas; sin embargo, tú conoces perfectamente lo que vales y, al observarte en el espejo, ves más allá de tu aspecto físico, ves tu identidad y la abrazas.

Te gustaría que más mujeres de tu edad se maquillen como tú, no con el objetivo de tapar las imperfecciones, sino de resaltar los lindos rasgos. Tienes presente que los cumplidos de la gente son gratificantes, pero que no te hacen menos bonita si no los recibes.

A sus 65 años, pese a sus arrugas y canas, se sienta más en paz y conectada consigo misma gracias a su percepción de la belleza. (Lesly Marlene Chavez)

También fue la oportunidad de ser maestra, que surgió repentinamente, lo que te ayudó a salir del abismo depresivo. Cuando menos lo esperabas, la rutina que conlleva ser maestra te impulsó a levantarte de la cama todos los días y actualmente estás esparciendo a tus alumnos la sabiduría adquirida a través de tus experiencias.

Cuando le preguntaste a Dios: —¿Por qué estoy atravesando períodos de duelo y momentos tan difíciles? —te respondió con la enseñanza que te brindó, así como el poder de la empatía que te otorgó para que pudieras hacer que las personas sientan comprensión y validación. 

La sinceridad en lo que les dices a tus alumnos se percibe en tu voz. Veo que ayudar a otros a convertirse en la versión de sí mismos que siempre han deseado ser es hoy tu propósito de vida. Enseñas a esos adolescentes a no conformarse y a no normalizar el desalentador ambiente en el que se pueden encontrar. Por eso, los guías a diseñar una vida mejor, pues sabes perfectamente que a cualquier edad se puede comenzar a vivir de verdad. 

About the Contributors
Brisa Silva
Brisa Silva, Writer
Brisa Silva is a junior at UTEP majoring in multimedia journalism and minoring in Spanish. She is a writer for Minero Magazine. She hopes to one day work for a magazine or news outlet.
Lesly Marlene Chavez
Lesly Marlene Chavez, Photographer
Lesly Marlene Chavez is a freshman double majoring in multimedia journalism and neuroscience with a focus on psychology. She is a photographer for both the Minero Magazine and the Prospector. Her goal is to work in the news media either digitally or TV wise in the future and combined with her neuro-degree, she wants to help spread the word about neuropsychological and cognitive issues through the use of research and journalism.
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